Agosto es el mes de las vacaciones por excelencia. Muchos lo aprovechamos para escaparnos a la playa, disfrutar de la montaña o pasar más tiempo con la familia y amigos. Y en esas comidas especiales, el pescado siempre tiene un lugar protagonista: es ligero, saludable y muy versátil en la cocina.
El reto en verano no es qué cocinar, sino cómo mantener el pescado fresco cuando el calor aprieta y los traslados son largos. Si quieres seguir disfrutando de todo el sabor del mar sin riesgos, aquí tienes una guía práctica para conservar el pescado en perfectas condiciones durante tus vacaciones.
1. Planifica la compra
Lo ideal es organizar las comidas antes del viaje y comprar el pescado justo antes de salir.
- Opta por piezas frescas o marisco que sepas que consumirás en las primeras 24 horas.
- Si tu destino dispone de congelador, también puedes pedir pescado ya congelado o envasado al vacío: te durará más tiempo y sin perder calidad.
👉 En una pescadería online puedes programar la entrega el día anterior a tu salida, asegurándote de que llega recién preparado.
2. El transporte: la nevera portátil es tu mejor aliada
Durante el traslado, la clave está en mantener la cadena de frío.
- Usa una nevera portátil rígida con acumuladores de frío o bolsas de gel congeladas.
- Coloca el pescado en bolsas herméticas o envases bien cerrados, evitando el contacto con el agua del deshielo.
- Llena la nevera al máximo: cuanto más llena esté, mejor mantendrá la temperatura interna.
- Durante el trayecto, mantenla en la parte más fresca del coche y evita abrirla constantemente.
3. Conservación en destino
Una vez llegues al apartamento, camping o casa de vacaciones, actúa rápido:
- En la nevera: guarda el pescado en la parte más fría (normalmente la zona baja, cerca del congelador). Cúbrelo con papel de cocina para absorber la humedad y consúmelo en menos de 24 horas.
- En el congelador: si no lo vas a comer de inmediato, congélalo en raciones pequeñas. Así podrás descongelar solo lo que necesites cada día. Recuerda etiquetar con la fecha para llevar un control.
📌 Consejo extra: si tienes pescado con espinas grandes (como merluza o dorada), pide que te lo preparen en filetes antes de congelarlo. Será mucho más práctico a la hora de cocinarlo en vacaciones.
4. Recetas fáciles y veraniegas
El pescado en verano no tiene por qué ser complicado. Aquí tienes algunas ideas rápidas:
- Sardinas o caballa a la brasa: perfectas para una barbacoa en la terraza o el jardín.
- Ensalada de pulpo: fresca, ligera y fácil de preparar con antelación.
- Brochetas de gambas y verduras: listas en pocos minutos a la plancha.
- Ceviche o tartar de pescado blanco: una opción refrescante para los días más calurosos.

5. Seguridad ante todo
En vacaciones solemos relajarnos, pero la seguridad alimentaria no hay que descuidarla. El pescado es muy sensible al calor, y una mala conservación puede arruinar más de una comida.
- No lo dejes nunca a temperatura ambiente.
- Evita descongelar el pescado al sol o sobre la encimera; hazlo siempre en la nevera.
- Asegúrate de cocinar bien las piezas si viajas con niños, personas mayores o embarazadas.
6. Disfruta del verano con sabor a mar
Con un poco de organización y los consejos adecuados, es posible seguir disfrutando del pescado fresco incluso en pleno agosto y en cualquier destino.
En nuestra pescadería online te lo ponemos fácil: selecciona tu pedido, recibe el pescado fresco y envasado de manera segura, y llévalo contigo a tus vacaciones.
👉 Así podrás saborear el mar sin preocupaciones, estés donde estés.
